Protector solar coreano: qué significan SPF y PA y cómo elegir el tuyo
Los protectores solares coreanos (선크림 o 선블록) son famosos por sus texturas ligeras que no dejan la cara blanca ni grasosa. Pero antes de comprar uno conviene entender qué dicen sus etiquetas, sobre todo si vives en México, donde la radiación solar es alta casi todo el año.
SPF: protección contra los rayos UVB
El SPF mide la protección contra los rayos UVB, los principales responsables de las quemaduras. En los protectores coreanos lo más común es encontrar SPF 50 o SPF 50+. Para el uso diario en México, un SPF 30 como mínimo y de preferencia 50 es una buena elección.
PA: protección contra los rayos UVA
El sistema PA se usa en Corea y Japón y mide la protección contra los rayos UVA, relacionados con el envejecimiento de la piel y las manchas. Va de PA+ a PA++++: más signos «+» significan mayor protección. Para el día a día, busca PA+++ o PA++++.
Filtros químicos, minerales o híbridos
- Filtros químicos (orgánicos): absorben la radiación UV. Suelen tener texturas muy ligeras e invisibles. En Corea se les llama 유기자차.
- Filtros minerales (físicos): óxido de zinc y dióxido de titanio, que reflejan y absorben la radiación. Suelen tolerarse bien en pieles sensibles, aunque algunos dejan un tono blanquecino. En Corea se les llama 무기자차.
- Híbridos: combinan ambos tipos y buscan lo mejor de cada uno.
¿Cuánto protector aplicar?
La protección del SPF se mide con una capa generosa. Una referencia práctica es la regla de los dos dedos: dos líneas de producto a lo largo del dedo índice y medio para cara y cuello. Si aplicas muy poco, la protección real es mucho menor que la que dice la etiqueta.
¿Cada cuánto reaplicar?
Reaplica cada dos horas si estás al aire libre, y siempre después de nadar, sudar mucho o secarte con una toalla. Si trabajas en interiores lejos de ventanas, una aplicación en la mañana y otra al mediodía suele ser suficiente. Sobre maquillaje puedes usar protectores en barra, en spray o en cushion.
Cómo elegir según tu piel
- Grasa: texturas en gel o fluidas con acabado mate.
- Seca: fórmulas en crema con ingredientes hidratantes.
- Sensible: filtros minerales y fórmulas sin fragancia.
- Morena: filtros químicos o minerales con color para evitar el tono grisáceo.
El protector es el último paso de tu rutina de mañana. En la noche, retíralo con doble limpieza.
Esta guía es informativa. Si tienes antecedentes de cáncer de piel, melasma o fotosensibilidad, sigue las indicaciones de tu dermatólogo.